La exposición era una pasada, como suelen ser todos estos eventos. Además de los ejemplares expuestos (verdaderas maravillas), pudimos ver a Benavente trabajando un pino y a un compañero suyo con un tejo espectacular, en el mercadillo había de todo (aunque muy caro): plantones, bonsáis, herramientas, macetas, .... El caso es que como no había nada que fuera del todo interesante (en relación con el precio, claro, por 300 € había cosas chulísimas :-)) pues no compramos nada!
La guinda a una corta pero intensa visita fue el ver a Tomás (antiguo compañero nuestro en clases de cerámica y maestro bonsáista) que resultó era el presi de la asociación de Cerdanyola, cuya fundadora es Carme, madre de Lai, a la que tuvimos el gran placer de conocer! Ya hemos quedado en que cuando queramos, nos enseña su colección y nos da unos consejillos je je...
Lástima que se nos olvidará la cámara de fotos (si es que....) y sólo tenemos algunas que pudo hacer Mel con el móvil, snif! Si las pasamos al ordenador, las subimos!
Y eso es todo lo que dio de sí (que no es moco de pavo) la visita!












