En primer lugar está este Olmo del Caucaso, comprado en el Carrefour, para tener algo con cara y ojos que nos mantenga la ilusión a tope. Me encantó su diseño y la forma de sus pequeñas hojas. Con él espero sentir las emociones de retocar una obra de arte.Por otro lado, he conseguido dos pre-bonsáis en maceta con unas características bastante buenas, con los que espero iniciarme en la creación en sí. En principio y teniendo en cuenta que hasta la primavera que viene no los transplantaré a su hogar definitivo, voy a intentar ir dándole algo de forma a alguna de las ramas.
Uno de ellos es un magrano y el otro un ficus. Aquí los tenéis:


Un experimento que hemos realizado es este que ahora os mostramos y que sacamos de internet. En principio es una manera de hacer enraizar esquejes: se colocan los mismos sumergidos en agua con hormona de enraizamiento y con un fondo de hojas (imagino que las hojas al pudrirse
por el agua irán soltando nutrientes) y que según lo que decían en una web, era un método muy bueno para enraizar. Toda una incógnita para nosotros pero de la que hay más de uno pendiente de su resultado para poder ponerla en práctica también.Por último, voy a abrir un apartado lateral que se llamará Memoria de un Bonsái, en el que iré anotando mis pasos con mis proyectos y así además me servirá de recordatorio de fechas y planificador, que tengo la cabeza un poco loca y no me fío mucho.
Hasta más ver!!





